Europa no habilitó el tránsito y 70 caballos uruguayos siguen sin poder salir
El 2 de setiembre se informó que existía una autorización excepcional. El 9, el ministro Alfredo Fratti lo confirmó en el Senado. El 14, los exportadores fueron a embarcar y descubrieron que no había ninguna resolución europea. Mientras tanto, una alternativa obliga a registrar caballos uruguayos como argentinos.
El 2 de setiembre, Sanidad Animal comunicó al sector equino que Europa había habilitado el tránsito de caballos uruguayos. Una semana después, el ministro Alfredo Fratti transmitió la misma información ante la Comisión de Hacienda del Senado.
El 14 llegó la hora de comprobarlo.
Los exportadores se presentaron para preparar el embarque y recibieron otra respuesta: no existía ninguna resolución europea que habilitara el tránsito.
Europa no había cambiado su posición.
El origen del problema se encuentra el 8 de mayo, cuando Uruguay recibió una comunicación de la Comisión Europea y quedó imposibilitado de certificar caballos con destino a la Unión Europea.
No fue una prohibición vinculada a una enfermedad ni a un brote sanitario. El punto central fue que Uruguay no presentó en tiempo y forma el programa nacional de vigilancia de la surra, un requisito que Europa exige desde 2020.
Ocho meses antes, en el Prado, el Ministerio había anunciado la identificación electrónica y la trazabilidad de los caballos uruguayos.
Pero la situación terminó afectando directamente a las exportaciones.
Los vuelos hacia Emiratos Árabes Unidos tienen escala en Alemania. Sin autorización europea no hay escala. Y sin escala, no hay embarque.
Setenta caballos deportivos quedaron en tierra.
Una autorización que nunca apareció
La información transmitida el 2 de setiembre generó expectativas en el sector.
Durante una reunión de la Mesa Equina del Ministerio, y ante representantes de las distintas actividades vinculadas al caballo, la responsable de Sanidad Animal informó que Europa había autorizado excepcionalmente el tránsito.
El 9 de setiembre, el ministro Alfredo Fratti volvió a comunicarlo ante la Comisión de Hacienda del Senado.
Cinco días después, los exportadores se encontraron con una realidad diferente.
No había resolución.
No había autorización.
Y Europa no había modificado su posición.
Hasta ahora tampoco existe un comunicado oficial que explique qué ocurrió ni de dónde surgió la información comunicada el 2 de setiembre y reiterada posteriormente.
Para salir, primero hay que pasar por Argentina
La falta de habilitación europea dejó planteado un escenario que va más allá de una demora logística.
Para que un caballo uruguayo pueda llegar a Emiratos Árabes Unidos existe una alternativa: enviarlo a Argentina, nacionalizarlo, registrar allí su pedigree y volver a exportarlo como caballo argentino.
El procedimiento permite concretar la operación, pero tiene una consecuencia registral.
El pedigree no es un simple permiso de embarque. La inscripción queda registrada de manera permanente.
Eso significa que animales provenientes de líneas de cría desarrolladas durante décadas en Uruguay, con padres y abuelos que construyeron reconocimiento internacional, podrían terminar registrados en Argentina.
El caballo sale de Uruguay, pero su historia registral queda asentada en otro país.
El sector ya había pagado por una solución
El problema tiene además otro antecedente.
Durante más de un año, el sector equino financió el desarrollo de un sistema para registrar los movimientos de los animales, trabajando con la empresa indicada por el Ministerio.
El sistema nunca llegó a entregarse en funcionamiento.
Ante esa situación, el propio sector buscó otra alternativa.
Consiguió una plataforma y una aplicación utilizadas en Argentina y que, según el planteo del sector, cumplen con los requerimientos que la Unión Europea exige a sus 27 Estados miembros.
El 31 de agosto, la propuesta fue presentada formalmente.
La solución sería financiada por privados y no representaría un costo para el Estado.
Doce entidades respaldaron la iniciativa: la Rural, el purasangre, el polo, los criollos, el raid, el enduro, los barriles, la jineteada, la equinoterapia y la industria.
Todo el sector equino detrás de una misma propuesta.
Quince días después, el sistema todavía no fue instrumentado.
Un sector que mueve más de US$ 200 millones
El impacto de la situación trasciende a los 70 caballos que esperan poder salir del país.
El sector equino mueve más de 200 millones de dólares al año y genera trabajo para más de 50.000 personas.
El caballo, además, forma parte del Escudo Nacional.
Sin embargo, en este momento existe una paradoja registral y comercial:
para que un caballo uruguayo pueda llegar a determinados mercados internacionales, debe salir del país con documentación que lo identifica como argentino.
