Primeras evaluaciones en Uruguay de una vacuna bovina contra la garrapata: resultados parciales e innovadoras perspectivas
El 27 de mayo de 2026 se presentaron los hallazgos preliminares del primer ensayo piloto de una vacuna «made in Uruguay» contra la garrapata bovina, un parásito que representa un significativo desafío sanitario, productivo y comercial para la ganadería nacional. La presentación estuvo a cargo de Scaffold Biotech, una startup impulsada por la iniciativa LAB+ del Institut Pasteur de Montevideo, y reveló resultados alentadores, aunque heterogéneos.
El informe, divulgado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), subraya que la vacuna demostró un «perfil de seguridad favorable». No se registraron efectos adversos en los animales inoculados ni impactos negativos en sus parámetros reproductivos, incluso en vacas gestantes. La instancia de presentación tuvo lugar en la sede del Institut Pasteur, congregando a autoridades del MGAP, técnicos, investigadores, productores y representantes del sector veterinario.
El estudio se llevó a cabo entre noviembre de 2025 y abril de 2026, abarcando diez establecimientos rurales en siete departamentos uruguayos. Unos 4.000 bovinos participaron del ensayo, de los cuales aproximadamente 3.000 fueron vacunados y cerca de 1.000 conformaron los grupos de control.
Los investigadores Agustín Correa y Matías Machado destacaron que este estudio pionero permitió validar, por primera vez en condiciones de campo reales y a gran escala territorial, aspectos cruciales como la manufactura, distribución, aplicación y monitoreo de una vacuna desarrollada íntegramente en Uruguay.
**Respuesta inmunológica y desafíos**
Los animales vacunados generaron una respuesta inmune contra el parásito. En algunos predios se observaron indicios positivos, como una disminución de la infestación y una reducción del potencial reproductivo de la garrapata. No obstante, los promotores del proyecto señalaron que los resultados variaron entre establecimientos y potreros, debido a las diferencias sanitarias y ambientales intrínsecas a cada lugar, un fenómeno denominado «efecto potrero» que influenció la interpretación de los datos.
En palabras de Correa, «la señal de impacto biológico es innegable; la labor que tenemos por delante es disminuir la variabilidad y potenciar la respuesta.»
Un punto clave resaltado por el equipo técnico fue la capacidad de producir más de 15.000 dosis bajo estándares GMP en una planta habilitada en un tiempo récord para el proyecto. También se valoró la colaboración sinérgica entre científicos, técnicos de campo, productores y entidades públicas.
**Articulación institucional y visión de futuro**
Carlos Batthyány, director ejecutivo del Institut Pasteur de Montevideo, enfatizó que uno de los mayores éxitos fue la articulación interinstitucional lograda. «El resultado más gratificante fue la forma en que se trabajó», afirmó Batthyány, destacando la construcción de un camino compartido entre un instituto de investigación, el ministerio, DILAVE, técnicos y productores para abordar un problema de relevancia nacional y regional.
El ministro Alfredo Fratti, por su parte, hizo hincapié en que el desarrollo de herramientas para el control de la garrapata se ha convertido en una prioridad sanitaria. Defendió la necesidad de integrar la investigación, la extensión y el trabajo en el territorio. «Nunca nos propusimos la erradicación. El objetivo actual es el control de la garrapata, reducir la carga parasitaria en el campo y minimizar las pérdidas», puntualizó. Fratti también comentó que el ensayo movilizó nuevas capacidades científicas y productivas. «Lo mejor fue derribar barreras y trabajar juntos: científicos, veterinarios, técnicos y productores unidos para hallar soluciones concretas», expresó el ministro, quien recordó las crecientes exigencias sanitarias internacionales en torno al control de residuos y la trazabilidad de los tratamientos acaricidas.
**Próximos pasos**
Los responsables del proyecto anunciaron que la fase siguiente se concentrará en perfeccionar la formulación de la vacuna, reforzar el diseño experimental y avanzar con nuevos ensayos para mejorar su eficacia. Scaffold Biotech comunicó que el proceso continuará con etapas de optimización y validación antes de considerar una eventual escalada productiva.
Este ensayo piloto se inscribe en una estrategia más ambiciosa impulsada por el MGAP y la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) para fortalecer el control de la garrapata bovina, que actualmente figura como uno de los principales retos sanitarios de la ganadería uruguaya. Cabe recordar que en agosto de 2025, el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata del Ganado, presentado por el gobierno, estimó pérdidas anuales por esta adversidad sanitaria en US$ 100 millones.
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